Hay que democratizar el gobierno de la Universidad que impone el pensamiento único y la formación al servicio del mercado!
Más de 35 años pasaron desde la dictadura militar que llevó adelante un plan sistemático de desaparición, tortura y exterminio contra quienes pelearon por transformar de raíz la sociedad. El saldo: 30000 compañeros/as desaparecidos/as y cientos de hijos/as apropiados que hoy siguen sin conocer su identidad.
Hoy nuevamente sale a la luz la impunidad de la que gozan quienes planearon y llevaron adelante el genocidio y sus cómplices, como el Profesor Mario Casalla, titular de Problemas Filosóficos en Psicología y Adjunto de la cátedra II de Historia a cargo de Lucía Rossi (Vicedecana), denunciado recientemente en la provincia de Salta por estar implicado en delitos de lesa humanidad como “presunto autor mediato de la privación ilegal de la libertad del profesor Miguel Angel Arra” secuestrado el 24 de Junio de 1975, fecha desde la cual permanece desaparecido. Casalla ejercía el rol de director del Departamento de Humanidades en ese año y había cesanteado a este docente.
Además de catedrático en la UBA y otras universidades nacionales, en “el Senado de la Nación Argentina se desempeña como Asesor Permanente. Mientras sólo un puñado de genocidas han sido juzgados, el aparato represivo de los 70s sigue intacto y desapareciendo a Julio Lopez y asesinando a Silvia Supo. Más de 300 jueces y 9000 policías de la bonaerense que fueron parte del Estado genocida hoy siguen en funciones.
Y es que en el genocidio no participaron sólo las fuerzas represivas, hubo ideólogos, impulsores y beneficiarios civiles como los empresarios Blaquier del Ingenio Ledesma y decenas de grandes empresas que no sólo hicieron listas negras, sino que utilizaron las mismas fábricas como centros clandestinos de detención contra delegados y activistas que no aceptaban la explotación. Y son los mismo que hoy, con el aval de la burocracia sindical, la justicia y el “gobierno de los DD.HH.”, siguen persiguiendo a los que luchan, procesando, despidiendo y hasta encarcelando a delegados y activistas del sindicalismo de base y militantes de izquierda como muestra la mega causa contra las y los obreros de Kraft-Terrabusi y los más de 4000 luchadores obreros y populares procesados.
Este siniestro personaje, ex integrante del Grupo Reconquista (ligado a la Triple A), se jacta en una nota: "ya en el gobierno universitario, durante los años 74 a 76 procedía depurar ideológicamente el departamento más conflictivo e infiltrado subversivamente de la Universidad, el departamento de humanidades, di de baja a docentes directamente ligados a la subversión (puede solicitarse la nómina en la Secretaría Académica de la UNSa), revisé y promulgué nuevos planes de estudio dejando de lado los anteriores contenidos marxistas […] de todo ello tienen constancia los organismos se Seguridad de la Provincia y muy especialmente la Policía Federal (delegación Salta) […]".
Ante el proyecto presentado en el último Consejo Directivo por la AGD-UBA, Casalla fue suspendido "momentáneamente y con goce de haberes hasta que se demuestre su culpabilidad.” Un verdadero cinismo por parte de los radicales y kirchneristas que gobiernan nuestra facultad y la UBA, cuando ya en 2003 las y los estudiantes de Filosofía y Letras denunciaron a Casalla por su colaboración con la dictadura, y aún así estas camarillas no movieron un dedo para investigarlo y lo mantuvieron en todos sus cargos. Pero no es todo, Mario Casalla fue jurado en el concurso trucho de Problemas Antropólogicos, y ante lo escandaloso del mismo tuvo que renunciar.
Las y los estudiantes no podemos permitir que estos macabros personajes sigan gobernando nuestra facultad, y orientando nuestra formación al servicio del mercado y en contra de las problemáticas sociales. Tenemos que organizarnos para conquistar la democratización del gobierno de la Universidad con mayoría estudiantil y unir nuestra pelea a las y los trabajadores y el pueblo pobre para conquistar sus reivindicaciones, y así continuar la lucha de los 30mil compañeros/as desaparecidos/as poniendo en pié una Universidad al servicio de los trabajadores y el pueblo pobre.
No podemos esperar que las camarillas que dirigen la Universidad sean quienes investiguen a Casalla, ya que son los mismos que quisieron poner al ex funcionario de la dictadura, Atilio Alterini, como Rector de la UBA, y que eligieron a Rubén Hallú en el Congreso reprimiendo al movimiento estudiantil. Sólo las y los estudiantes y docentes, a través de la organización de base podemos echar a Casalla.
Por un nuevo plan de estudios. Basta de pensamiento unico y discriminación ideologica.
No a los concursos truchos
¡Por la democratización de la universidad!
¡Mayoría estudiantil en todos los órganos de gobierno!
No habra ni olvido ni perdon
Por los 30000 desapareceidos
Memoria, verdad y justicia
Juicio y castigo a TODOS los responsables de la ultima dictadura.
Desprocesamiento inmediato de todas y todos los luchadores obreros, estudiantiles y populares!
(Marcha 23/11 17.30 hs de Congreso a Plaza de Mayo)
SECRETARIA DE LA MUJER DEL CEP
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